El ladrón de caramelos

Cinco niños (Iván, Silvia, Enrique, Daniel y Linda) entraron a una tienda de dulces y uno de ellos robó una caja del estante.

Luego cada niño hizo tres declaraciones:

Iván:

1. No tomé la caja de dulces.

2. Nunca he robado nada.

3. Daniel lo hizo.

Silvia:

1. No tomé la caja de dulces.

2. Soy rico y puedo comprar mis propios dulces.

3. Linda sabe quién es el delincuente.

Enrique:

1. No tomé la caja de dulces.

2. No conocí a Linda hasta este año.

3. Daniel lo hizo.

Daniel:

1. No tomé la caja de dulces.

2. Linda lo hizo.

3. Iván miente cuando dice que robé los dulces.

Linda:

1. No tomé la caja de dulces.

2. Silvia es culpable.

3. Enrique puede responder por mí, porque me conoce desde que era un bebé hace ocho años.

Si cada niño hizo dos afirmaciones verdaderas y una falsa, ¿quién robó los dulces?

3 comentarios en «El ladrón de caramelos»

  1. Hay que considerar que quien acusa directamente a alguien no puede ser el ladrón, pues diría dos falsedades.

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