Peones coronados.

Este rompecabezas utiliza los movimientos del álfil, la torre y el peón del ajedrez.
Cada pieza sigue sus movimientos según las reglas habituales.
El peón solo puede avanzar.
Ninguna de estas piezas puede saltar sobre otra pieza.
Comenzamos colocando las piezas en las posiciones indicadas en la imagen de arriba.

El objetivo es llevar los tres peones a la fila del extremo superior final del tablero.
Nota: en el ajedrez, cuando un peón llega al final del tablero, es promovido a una pieza de tipo diferente, sin embargo, en este rompecabezas sigue siendo un peón.

¿En cuántos movimientos lo consigues?

Un caballo de ajedrez extraño.

La profesora Junio posee un tablero de ajedrez de 99 × 99, cuyas filas están numeradas consecutivamente del 1 al 99 y cuyas columnas también están numeradas consecutivamente del 1 al 99.

Un caballo inusual puede saltar de una casilla en la columna n-ésima a cualquier casilla en la fila n-ésima ( y no puede saltar a ninguna otra casilla); ten en cuenta que si el caballo puede saltar del cuadrado x al cuadrado y, esto no significa que también pueda saltar del cuadrado y al cuadrado x.

La profesora afirma que existe un recorrido cerrado en el tablero de ajedrez que hace que el caballo visite cada casilla exactamente una vez, y al final lo lleva de vuelta a su casilla inicial.

     Pregunta: ¿Es cierto lo que dice Junio o nos quiere tomar el pelo?

Y si es verdad, indica esa ruta.

La inmensidad del ajedrez.

En una sala a oscuras están sentados dos ajedrecistas frente a un tablero de ajedrez y alineados perfectamente con sendos espejos a sus espaldas que tambien se enfrentan entre sí (aproximadamente a una distancia de 10 metros).

Se enciende la luz y cada uno ve la escena reflejada infinitamente en el espejo que tiene enfrente.

Surge la conversación:

– Ya sabes la ingente posibilidad de situaciones distintas que se pueden dar en una partida de ajedrez.

– Sí, y curiosamente esa inmensidad la podemos ver aquí entre estos espejos ya que reflejan infinitos tableros…

-Pero cada reflexión de la imagen lleva su tiempo, en el hipotético caso de que nuestra vista alcanzara tan lejos deberíamos estar sentados un buen rato para que el número de imágenes reflejadas fuese igual al de posibilidades de movimientos distintos que se puede dar en una partida.

-¿Qué dices? Pero si la velocidad de la luz recorre esta distancia sin darnos tiempo a que nos enteremos.

– ¿Tú crees que durariamos aquí sentados el tiempo suficiente para ello?

Pregunta: ¿Cuánto es ese tiempo?

Si no quieres hacer cálculos , lee este interesante artículo.

AAJJEEDDRREEZZ

Sobra una jugada.

Tibor Orbán planteó este problema en 1976.

La posición de arriba se puede alcanzar en exactamente 3 movimientos (tanto de blancas como negras) de varias maneras desde la posición inicial, por ejemplo:

1. e4 c6 2. Bb5 e6 3. Bxc6 dxc6
1. e4 e6 2. Bc4 c6 3. Bxe6 dxe6

Pero ¿Cómo se puede llegar exactamente en 4 movimientos? ( También de blancas y negras)