Frases humoristicas de «El Perich»

Jaime Perich Escala  (1941-1995) fue un ingenioso humorista , creador de numerosas viñetas en revistas españolas de humor , usualmente un amor acido y «politicamente incorrecto» con protesta social por la falta de libertades y otros problemas sociales.

Aquí recojo algunas frases suyas relacionadas con el ingenio , matematicas , etc…con su peculiar estilo.

El orden de los sumandos no altera el producto, mientras esta orden no venga de
arriba.

Si diez albañiles construyen un edificio de cuatro pisos en seis meses, ¿Cuántos
albañiles serán necesarios para que, juntando sus sueldos de cinco años, puedan
comprar uno de esos pisos?

3,14 es igual a “pí”. Por lo tanto el que hace 6,28 en el suelo es un cochino.

Los números primos no pueden sumarse entre sí sin pedir permiso a Roma.

El cono es una figura geométrica malsonante.

No ha prosperado la sugerencia de que a los “dividendos” se les llame
“multiplicandos”.

La línea recta es la distancia más corta entre dos
puntos. Siempre que estos dos puntos no estén muy
separados, naturalmente.

A mí me habían enseñado siempre que los números heterogéneos, por ejemplo 3
patatas y 4 manzanas, no podían sumarse. Y es mentira, lo he comprobado. Las
cantidades heterogéneas pueden sumarse. Vean si no: 3 patatas más 4 manzanas =
137 pesetas.

El área del cuadrado es igual al lado al cuadrado. En cambio, el área del triángulo no
es el lado al triángulo. ¡Para que luego digan que las matemáticas son lógicas!

La parábola es la única figura geométrica que tiene moraleja.

En la URSS los polígonos se llaman: triángulo, rectángulo, kremlin, exágono,
heptágono, etc…

El pie es una medida de longitud. El hombre mide dos pies.

Desde un punto exterior a una recta es posible trazar varias perpendiculares, eso sí, hay que estar muy borracho.

Las matemáticas son una ciencia exacta salvo cuando te equivocas.

El principio de Kruskal como acertijo y truco de magia.

 

Querido lector, sí tú, escoge una de las palabras
de esta frase.
Ya tienes tu palabra ¿verdad? Pon un dedo
encima de ella. Ahora, cuenta el número de
letras de tu palabra. ¿Ya está? Vale, pues
ahora vas a mover tu dedo hacia adelante
tantas palabras como letras tuviera la anterior.
Por ejemplo, si escogiste la palabra
“una” deberás avanzar tres palabras y terminarás
con el dedo en la palabra “palabras”.
Ahora haces lo mismo con la palabra
en la que has aterrizado, cuentas sus letras y
avanzas ese número de palabras. Cuando
llegues a esta altura estarás cansado de
hacerlo, pero te sorprenderá comprobar
que la última palabra del párrafo que puedes
alcanzar estaba subrayada desde hacía
bastante rato.

¡No puede ser! -pensarás- ¡voy a coger otra
palabra! -dirás. Y la cogerás, y entonces
empezarás a comprender que no es que
hayamos acertado por casualidad (cosa
que, por cierto, sería increíble), sino algo
que quizá te resulte más intrigante todavía,
no puedes escapar de esa maldita palabra…

Por supuesto , el texto no está preparado para ello ( salvo la palabra subrayada); si coges cualquier libro y eliges una palabra de los primeros parrafos , veras que siempre acabas en la misma al final de la hoja. , de hecho recuerdo que en la version inglesa de la Biblia , esta palabra eds «God» y era usado como una premonicion o algo así , por algunos…

Esto lo puedes emplear como truco de cartas.

Dile a un amigo o
familiar que mezcle un mazo de cartas y
que lo extienda, que se fije en una de las
primeras cartas y que vaya saltando tantas
cartas como indique aquella en la que está
(1 si es una figura). Cuando no pueda saltar
más, que se acuerde de la carta en la
que está que la vas a adivinar. ¿Cómo que
cómo? Pues haciendo lo mismo, te fijas en
una de las primeras cartas y vas saltando
hasta que tú tampoco puedas más y, con
suerte, la carta coincidirá con la suya.

Obviamente hay una pequeña posibilidad de que no sea así , esto puede ocurrir si el texto no es demasiado largo , o en el caso de las cartas de que no elija una de las primeras.

Extraido de «La hoja volante»

Puedes leer mas en Principio de Kruskal.

Acertijo matematico. Los renos de Santa Claus

Acertijo

Santa Claus va a repartir regalos a casa de la familia Pérez , y el Sr.Pérez le pregunta: ¿Qué edad tienen tus tres renos?

El producto de sus edades es 2450, responde Santa Claus – y la suma es el doble de tu edad (sí, S.C. sabe la edad de todo el mundo). tras un rato pensando el señor Perez le dice:
– ¡Pero me faltan datos!
– ¡Ah, sí! Uno de ellos es mas viejo que tu mujer.
¿Cuántos años tiene el señor Pérez? ¿Y los renos?
¿Y la señora Pérez?

Acertijo. El desfile de San Patricio.

acertijo san patricio

Durante un día de desfile de San Patricio, se desarrolló un interesante acertijo. Casey alardeaba que «durante un cuarto de siglo había desfilado en la parada militar del día de San Patricio desde que era un muchacho», pero su ausencia en este desfile fue lo que originó este bonito problema.

Cuando los muchachos se reunieron para honrar a San Patricio el 17 de marzo, descubrieron que había en sus filas una vacante que mas tarde arruinó el desfile.

Los muchachos, según la costumbre, se acomodaron en filas de diez, y marcharon una o dos manzanas en ese orden con sólo nueve hombres en la última fila, donde Casey solía marchar a causa de un problema en su pie izquierdo.

La música de la banda fue completamente ahogada por los gritos de los espectadores que preguntaban «qué había pasado con el tipo de la cojera», por lo que se pensó que sería mejor reorganizar la formación sobre la base de nueve hombres por fila ya que con once no se podría.

Pero una vez más se echó de menos a Casey, y la procesión se detuvo cuando se descubrió que en la última fila sólo había ocho hombres. Hubo un apresurado intento de formar cada fila con ocho hombres, luego con siete, luego con cinco, cuatro, tres e incluso dos, pero se descubrió que en cada una de estas formaciones siempre quedaba un espacio vacante para Casey en la última fila.

Después, aunque nos parezca una tonta suposición, en todas las líneas se empezó a susurrar que cada vez que empezaban a marchar se podía oir «el pie arrastrado» del paso de Casey. Los muchachos estaban tan convencidos de que el fantasma de Casey marchaba con ellos que nadie se atrevía a cerrar la marcha.

El Gran Mariscal, jefe del desfile , era un tipo inteligente que rápidamente dejó afuera el fantasma ordenando que los hombres marcharan en fila india, de modo que si el espíritu de Casey estaba allí, sería el último de la larga procesión en honor del santo patrono.

Suponiendo que el número de hombres del desfile no excediera los 7.000, ¿puedes determinar cuántos hombres marchaban en ese desfile?