Pensamiento lateral. Putrefacción

De vuelta de su cabaña perdida en medio del monte, a la que iba a pasar unos días muy de tarde en tarde , aquel cazador notó un fuerte olor a podrido; se acercó hacia donde provenía ese hedor hasta encontrarlo.

Allí estaba , era grande , unos 40kg , calculó a ojo. Se quedó mirando un rato y prosiguió su camino hacia el pueblo. Había oido contar alguna historia sobre ello , pero no lo había visto nunca , ni siquiera más pequeño. De hecho , por lo que averiguó más tarde , era el unico ejemplar ( al menos conocido) que había en el monte , según le dijo el forestal de la zona.

Volvió todos los años a su cabaña a pasar unos días , siempre por el mismo camino , sin acordarse de aquel encuentro.

Varios años después , de nuevo por el camino volvió a notar ese fuerte y apestoso olor a animal en descomposición , se acercó y de nuevo lo vio. Era más grande esta vez , unos 60 kg , pensó , ¡Qué barbaridad!

¿Qué es lo que vio?  ( nombre exacto)

 

El aprendiz de relojero

relojes

 

Un taller de relojería recibe una llamada para que fueran a reparar un reloj de pared que funcionaba mal.

Fue un aprendiz que realizó un laborioso trabajo , desmontando varias piezas y dejando todo el mecanismo limpio y correctamente funcionando ( eso creyó él).

Eran las 5,58 según su reloj de pulsera , que funcionaba bien, así que esperó 2 minutos y colocó las agujas del reloj de pared marcando las 6 en punto para irse y dar por acabado el trabajo.

Nada más llegar al taller sonó el teléfono y el dueño del reloj se quejaba : “El reloj sigue mal , vuelve a marcar una hora equivocada”.

Sorprendido , volvió rápido de nuevo a la casa , miró el reloj , habían pasado poco más de 2 horas , comprobó su reloj de mano y las horas coincidían.

” Compruébelo usted mismo , el reloj va bien” le dijo al dueño , que tuvo que reconocer que era así.

A la mañana siguiente, temprano,  el dueño volvió a llamar quejándose enfadado: “¡¡El reloj va cada vez peor , marca la hora que le da la gana!!”

El aprendiz fue corriendo a la casa , miró el reloj , miró el de su muñeca y le dijo al dueño , !usted se burla de mi! ¡El reloj marca la hora perfectamente! El dueño tuvo que reconocer que era así. Un poco avergonzado , el dueño invitó a desayunar en la casa al aprendiz y este aceptó.

Terminado el desayuno y cuando iba a irse , el aprendiz miró de nuevo el reloj y le dijo al dueño: ” Tenía usted razón , pero se lo dejo arreglado en un par de minutos”

¿Qué pasó?