Francotirador experto

Desde la azotea de un edificio, un francotirador quería dar de baja a un hombre que iba conduciendo un auto con vidrios polarizados.

Aunque confundido con lo que veía, cumplió con su encargo. Sin usar artimaña, tecnología o mira especial alguna, acertó en su primer disparo. La bala simplemente atravesó el vidrio de la puerta del conductor y seguidamente la cabeza del objetivo.

¿CÓMO FUE POSIBLE?